Cuando sabes aprender a aprender, puedes aprender lo que quieras.
Necesitamos empezar por ser mucho más conscientes de cómo procesamos, cómo pensamos y cómo nos regulamos ante la incertidumbre y la adversidad. Una forma de empezar es leyendo los emails que escribo personalmente cada semana: son sacudidas de consciencia cargadas de herramientas y perspectiva que todo humano necesita. La primera, yo; y por eso los escribo: para ti y para mí.
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